Seguimos vivos
Entre nuestros miedos habita el coraje... porque hace falta verdadera valentía para expresar nuestros temores. Nuestra pasión por la justicia, puede desatar nuestra cólera, rabia. Y nuestra tristeza no es más que amor. Porque lloramos por aquello que amamos. Nuestra impotencia es sólo el lugar para ver aparecer, re-hacer, algo nuevo, distinto. Y nuestra gratitud un acto revolucionario. Somos parte de la inmunidad del planeta. El feed-back de todo lo vivo.