Final feliz
Yo te quería
para toda la vida,
pero ahora
maldigo el amor que no perdura
y le perdono
por la existencia que a su vez me devuelve.
Yo te quería
para toda la vida
pero ahora
admiro también el amor que no perdura
y te regalo la
supervivencia que se me quedó entre los dientes.
Yo te quería
para toda la vida,
siendo parte
de la vida
-no más,
solo eso-
la valentía
de recordar igualmente
lo que perece.
Comentarios
Publicar un comentario