Vuestros azules

Hasta que seas azul ya ha cumplido un año. Porque me gusta pensar y saborear lo que nos sucede en forma de procesos, Hasta que seas azul no le ha dado tan solo una vuelta al calendario, sino que en él contiene todo un tiempo: un antes, un ahora y un después. 

A veces pienso que siempre estuvo ahí. Ahora es vuestro, nuestro para siempre. Ahora existe, estará ahí, y quizás sea un lugar donde volver, con el que abrigarnos. Hoy pienso en el azul como el color abanderado de una búsqueda de un hábitat en el que nos autorizamos a sentir y a amar, una alfombra azul en la que caer y levantarse, una casa azul con la que soñar.

Quizás porque hay diferentes azules y que el azul está lleno de colores es importante mantenerlo vivo. Buscar el azul, vivirlo, es una aventura, un reto que nos hace querer crecer y crecer juntos.

Os puedo confirmar que lo más bonito del azul sois vosotros. Porque lo habéis dejado entrar, lo habéis escuchado y explorado. Hasta que seas azul toma sentido cuando más allá de unos poemas, el azul toca vuestras vidas y nuestros lazos. Pienso entonces en el azul y quiero refugiarme en su vitalidad.
A veces pienso que no es un libro, que es un corazón. 
Hoy me gusta pensar que el amor y el cuidado no pueden más que generar más amor y más cuidado. 

A veces es difícil creer que Hasta que seas azul existe y es público. Ahora que ya es vuestro me gustaría proponeros continuar esta búsqueda, este viaje juntos. 
Vosotros que lo habéis leído, ¿qué cosas os ha evocado su lectura? ¿qué emociones os ha provocado? ¿cómo os ha emocionado? ¿qué verso guardaréis de manera especial con vosotros? ¡Contadme!

Puede ser un párrafo breve, una palabra, cualquier tipo de expresión es bienvenida.
Me gusta pensar que vuestras palabras no solo serán útiles y valiosas para mí sino también para otros lectores. 

Os tiendo la mano.



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